Laissez-moi de vous raconter des petits histoires. Bon, en fait, ce ne sont pas les histoires ça qu'importe, sinon la(/le) counteusse.
Un bref moment magique, les beaux mots qui t'attrapent et te transportent á autres lieus, très loin, mais aussi très prochaînes....
He retomado mis clases de francés*, y el otro día tuvimos a una cuenta- cuentos. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una velada.
No sé por qué, pero siempre me han fascinado las historias narradas, ese transmitir por palabra de la tradición oral. En esos momentos, los libros me parecen algo frío y distante.
Claro que el narrador, ha de saber narrar. No todo el mundo vale, ni queda apenas nadie ya que sepa "hablar" (¿alguien se acuerda de la abuela de Letizia en su boda? Aún hoy me quedo embobada escuchándola. )
No sé si fue esa música ambiental que se trajo, el tono de su voz, el ritmo de la narración, o la integración que pedía, que realmente me sentí transportada a otro lugar.
Il y a quelque chose qui m' a touché á l'interiuer et qui m'a transformée.
La magia estuvo allí, durante unos instantes. Pude sentirla, tocarla. Durante unos breves momentos sentí algo muy bonito y distinto a lo habitual.
Luego, el fugaz camino de estrellas se perdió entre la multitud, entre la calle, los viandantes que vienen y van....
Pero ese momento quedará, para siempre, grabado. Merci bien, Madame conteuse!
*con tanto inglés lo tengo un poco olvidado. Si notáis alguna falta, hacérmelo saber, por favor. Decidí no comprobarlo para ver cómo me iba.
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